sábado, 14 de febrero de 2015

Mala Ciencia: 6) La Tontería del Día

En este capítulo le toca el turno al "nutricionismo". Me permitiré el lujo de comenzar el resumen criticando a Ben Goldacre. Aunque es una pequeña crítica pequeña, ya que a mi parecer podría haber elegido un título mucho mejor que es: “Es mucho más complejo”. El título de “La tontería del día” me parece que es empezar al ataque sin ningún motivo. Pero claro esa es sólo mi opinión como firme defensor de “lo políticamente correcto”.

En este capítulo nos explica que hay muchos nutricionistas que cometen un error básico que es construir sus teorías sobre la bondad o maldad de un alimento o compuesto “ingerible”, basándose en extrapolar datos de laboratorio, o resultados intermedios. El último caso que resuena en nuestras sienes es el de Mariló Montero y sus limones, que además tuvo la osadía de leer el fragmento de la nota de prensa del artículo para dar validez a su opinión, volviendo a quedar en evidencia.

En este capítulo Goldacre acusa a los nutricionistas de querer ir más allá del sentido común, y de intentar complicar la dieta sana, que por otro lado no creo que sea una dieta muy complicada, pero tampoco tan sencilla como la pinta al final del capítulo Goldacre, al que cito textualmente:


"Si yo escribiera un libro sobre estilos de vida saludables, éste contendría el mismo consejo en todas y cada una de sus páginas, y ustedes ya saben cuál sería. Coman mucha fruta y verdura, y vivan su vida todo lo bien que puedan, en todos los sentidos: hagan regularmente ejercicio (convirtiéndolo en una parte más de su rutina diaria), eviten la obesidad, no beban demasiado alcohol, no fumen y no
se distraigan de las causas reales, básicas y simples de una mala salud."

Supongo que en el transcurso del libro pondrá coto a estas palabras, ya que seguidamente añade:

"Pero, como veremos, incluso cosas como éstas son muy difíciles de hacer por uno mismo, y, en la práctica, requieren drásticos cambios sociales y políticos."

Sin embargo este capítulo que a priori se me presentó un poco más aburrido que los anteriores (aunque no creo que ninguno supere en fascinación al del Efecto Placebo) sí que presenta una guía para descubrir posibles engaños o "tonterías" del día, que intentaré resumir a continuación:

1º.- ¿Existen datos?

Esta es una pregunta básica que hacerse, es decir, tenemos que preguntarnos de donde salen las afirmaciones que estamos escuchando, si realmente existen los estudios que pretenden citar. En esta parte Goldacre acuña el término "Bullshitter" que es una persona a la que no le importa decir la verdad, sólo busca impresionar, y si no existen los datos se los inventa. Lo que aquí llamaríamos "Cuando habla sube el pan", siempre que lo apliquemos en sentido despectivo.

2º.- ¿Observación o intervención?

Aquí repasa una falacia muy usual como es que correlación no implica causalidad. O que citar o erigirte como autoridad no aporta valor a la afirmación. Como dicen los físicos “El experimento es el Rey”.

Cita un estudio malinterpretado, para defender su tesis, sobre el aceite de oliva. "Skin Wrinkling : can food make a difference?" , un estudio de observación, que no de intervención (ya que no se le dio a nadie aceite de oliva). Se comparan estilos de vida muy diferentes con lo que hay muchas variables que pueden afectar al experimento (variables de confusión). Otro ejemplo sería la conocida afirmación de: "beber un poco de alcohol es bueno para la salud". ¿No puede ser que la anomalía de ser abstemio tenga otras implicaciones negativas sobre la salud? Que los abstemios coman más, que tengan algún tipo de inferencia cultural, etc.


3º.- De la mesa del laboratorio a las revistas de moda

Hay que distinguir entre estudios in-vitro, en modelos animales o en humanos. Aquí es donde está el error de los limones de "la Mariló". Así como hay que desconfiar de resultados intermedios, que suba un marcador en sangre o en cualquier sitio no tiene porqué indicar un beneficio. Administrar dosis exageradamente elevadas a tejidos o modelos animales puede distorsionar el funcionamiento metabólico normal del modelo y ni digamos de la no aplicabilidad al ser humano. Podría ser que dependiendo de la dosis pase de saludable a carcinógeno.

4º.- Selección ventajosa

Hay que dar toda la información posible, y no solo una parte. Por eso son muy interesantes los meta-análisis, ya que evalúan tanto estudios favorables como los contrarios, siempre que se seleccionen con un criterio ecuánime y sin prejuicios, ya que se puede llegar a descartar todos los estudios contrarios a nuestra tesis.

Otra forma de actuar nos puede llevar, fácilmente, a una búsqueda de justificación de nuestra afirmación "del día". Pone como ejemplo el caso de Linus Pauling y la relación de la Vitamina C como agente para prevenir los resfriados. Este premio Nobel, lo que nos destaca es que no hay que caer en la falacia de la autoridad. Linus Pauling realiza una selección defectuosa ("ventajosa para su tesis) de los estudios sobre Vitamina C. En defensa de Pauling hay que decir que en la época había poca información disponible.

Goldacre también presenta aquí a la "Cochrane Collaboration" que se dedica a la realización de este tipo de análisis, comparándola con el avance en sanidad que supuso el abastecimiento de agua corriente.

"El abastecimiento de información limpia y clara salva vidas."



Después de ver cómo detectar los errores pasa a desmontar los antioxidantes aplicando estos nuevos conocimientos adquiridos, trata de desmontar la visión nutricionista que existe sobre los antioxidantes que estima retrasada 20 años con respecto a las evidencias científicas.

Presenta el metabolismo como un complejo sistema con muchas sustancias y procesos involucrados en los que es fácil destacar o menospreciar algunos con la intención de afirmar algún efecto beneficioso, cuando en realidad puede suponer un trastorno no previsto.

La teoría existente sobre los radicales libres se basa en que son altamente reactivos desde el punto de vista químico. Esto puede ser muy necesario para marcar infecciones para que actúe nuestro sistema inmune (lo asemeja a la lejía). Pero se cree que pueden dañar otras cosas como el revestimiento de las arterias o el ADN, produciendo envejecimiento.

Los antioxidantes barren estos radicales libres reduciendo o frenando ciertas reacciones relacionadas con el envejecimiento, pero podrían no sólo actuar en nuestro beneficio, sino también trastornar el funcionamiento del sistema inmune. Además habrá que saber que parte de esos antioxidantes llega realmente al organismo, o si estos se acumulan produciendo algún efecto no deseado.

La creencia en los antioxidantes también fue alimentada por una inercia descubridora de enfermedades causadas por el estilo vida, que se produjeron en una época anterior. Sin embargo todo resultó ser más complejo de lo esperado. (Y aquí aparece la frase con la que yo hubiese titulado).

Goldacre destaca el caso de los beta-carotenos y el Retinol. Incluso habla de estudios suspendidos por aumento de muertes en el grupo de estudio donde no se estaba utilizando el placebo, es decir, en el grupo donde se estaban utilizando los supuestamente beneficiosos anti-oxidantes, desmintiendo la correlación que se observó, en un resultado intermedio anterior, entre bajos niveles en sangre de antioxidantes y más posibilidades de contraer cáncer.

También resulta interesante el porqué la gente no se entera de estas noticias. Goldacre afirma que a veces es debido a la acción de grupos de presión, como es el caso de la industria de los suplementos alimentarios, ya que utilizan la táctica de generar la duda, inundando de información sesgada, o presentando resultados preliminares como válidos.

Y ahora el resumen de verdad:

No debemos seguir a rajatabla teorías sacadas de resultados parciales ya que todo puede ser más complicado de lo que parece.

Y para debatir, primero propongo que oigáis el siguiente podcast preparado para la ocasión:

http://www.ivoox.com/2-podcast-tertulias-literarias-ciencia-audios-mp3_rf_4077600_1.html

Al final de este post tenéis la mesa de debate que Dolores nos propone y que está relacionada con el tema que tratamos esta semana.

Bueno, y después de haber cumplido con la nueva tradición de poner deberes para la tertulia ;-), pasamos a las posibles cuestiones para debatir:


  1. Ya que es un tema que ya ha salido ¿Por qué creéis que el Marketing Pseudocientífico tiene tanto éxito?
  2. En estos estudios y resultados sacados de contexto ¿Quien tiene la responsabilidad de que sean comunicados de manera correcta? Por poner un caso actual ¿Quien es el responsable de las afirmaciones de Mariló Montero: La nota de prensa del estudio en cuestión, la redacción de informativos o la comunicadora? A mi este caso me parece especialmente grave ya que se reafirmó en su error leyendo la nota de prensa del estudio donde explicaba que era un resultado de laboratorio. Y además pretenden ser un referente en programas de salud.
  3. Pero no es solo TVE, ya que ¿Cuantas veces se ha curado el cáncer en cualquier medio de comunicación? ¿Quien debe divulgar la ciencia?
  4. ¿Pensáis que Goldacre exagera cuando pone a grupos de presión como responsables de la desinformación de la sociedad?
  5. ¿No os parece injusto que Goldacre meta a todos los nutricionistas en el mismo saco? ¿No existía la especialidad de Dietista-Nutricionista cuando se escribió el libro? Yo creo que en este punto hay algo confuso, ya que me parece que he visto a "Dietistas-Nutricionistas" referirse a los "Nutricionistas" o al "Nutricionismo" como esta tendencia que se centran en las propiedades de un alimento en un compuesto concreto y no en el alimento completo ¿No os parece esta terminología confusa?
  6. ¿No os parece que me enrollo mucho?



Por si el vídeo no está incrustado podéis pinchar aquí

Referencias dadas por Ben Goldacre:

Alpha-Tocopherol Beta-Carotene Cancer Prevention Study Group, «The effect of vitamin E and beta carotene on the incidence of lung and other cancers in male smokers», New England Journal of Medicine, 330, 1994, págs. 1.029-1.035.

M. D. Thornquist, Omenn, G. S., Goodman, G. E., Grizzle, J. E., Rosenstock, L., Barnhart, S., Anderson, G. L., Hammar, S., Balmes, J. y Cherniack, M., «Statistical design and monitoring of the Carotene and Retinol Efficacy Trial (CARET)», Controlled Clinical Trials, 14, 1993, págs. 308-324; 

G. S. Omenn, Goodman, G. E., Thornquist, M. D., Balmes, J., Cullen, M. R., Glass, A. y otros, «Effects of a combination of beta carotene and vitamin A on lung cancer and cardiovascular disease», New England Journal of Medicine, 334, 1996, págs. 1.150-1.155

D. P. Vivekananthan y otros, «Use of antioxidant vitamins for the prevention of cardiovascular disease: meta-analysis of randomised trials», The Lancet, 361, 2003, págs. 2.017-2.023

M. Caraballoso, Sacristán, M., Serra, C. y Bonfill, X., «Drugs for preventing lung cancer in healthy people», Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, 2003.

G. Bjelakovic, Nikolova, D., Gluud, L. L., Simonetti, R. G. y Gluud, C., «Antioxidant supplements for prevention of mortality in healthy participants and patients with various diseases», Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, 2008.



I. Chalmers, «Invalid health information is potentially letal», British Medical Journal, 322, 7.292, 2001, pág. 998.

sábado, 7 de febrero de 2015

Mala Ciencia: 5) El efecto placebo

Queridos tertulianos,

Quise hacer el resumen de este capítulo porque coincido con Goldacre en considerar el Efecto Placebo “una de las áreas más extrañas e instructivas de la investigación médica: la de la relación entre nuestros cuerpos y nuestras mentes, la del papel cultural de la curación.”

A lo largo de la historia el efecto placebo ha estado bien documentado en el terreno del dolor, habiendo varios casos de intervenciones graves (tiroidectomías, amputaciones totales..) que el paciente pudo soportar sin anestesia. De hecho, antes de la invención de la misma, algunos médicos habían dejado testimonio escrito de que había pacientes que toleraban bien las incisiones con cuchillo a través del músculo o el hueso.

Todo el mundo es consciente de que el poder de la mente puede favorecer la mejoría pero el problema es diseñar un experimento que desgrane los beneficios psicológicos y culturales de un tratamiento aislándolos de los efectos meramente biomédicos. La principal dificultad radica en la elección del elemento de comparación. ¿Con qué comparamos el placebo? ¿con otro placebo? ¿con ningún tratamiento en absoluto?

Por razones éticas, en la mayoría de estudios, no contamos con un grupo “sin tratamiento” con el que comparar el placebo y el medicamento que se está probando, no podemos arriesgarnos a dejar sin tratar a pacientes enfermos. En realidad, los ensayos controlados con placebo cuentan con la oposición de los miembros de la comunidad médica debido a la facilidad con la que pueden amañarse los resultados. Por ello, siempre que es posible, se compara el nuevo tratamiento con el mejor de los que había hasta entonces.

Por tanto, dejando a un lado comportamientos antiéticos que se hicieron en el pasado con personas enfermas relegadas a grupos sin tratamiento (Estudio de Tuskegee sobre la sífilis), una forma de proceder es comparar un placebo con otro.  

Veremos, como resultado de diferentes investigaciones que, tal y como apunta Goldacre: El efecto placebo abarca mucho más que la propia pastilla: abarca el sentido o significado cultural del tratamiento.Las pastillas no aparecen sin más en nuestro estómago: son administradas de un modo particular, adoptan formas diversas y las ingerimos con unas determinadas expectativas. Y todo eso tiene un impacto en las ideas y creencias de la persona sobre su propia salud y, a su vez, sobre el resultado del tratamiento.

ALGUNOS RESULTADOS EXPERIMENTALES SOBRE LOS PLACEBOS

- La eficacia del número y color de las pastillas placebo (Daniel Moerman; Trabajo de Blackwell, 1972): Dos pastillas son más eficaces que una y provocaban también más efectos secundarios. Se asocia el color azul a un tranquilizante y el rosa al estimulante.  Las empresas fabricantes de medicamentos conocen los beneficios de la buena imagen de un producto y dedican más dinero a publicidad que a investigación y desarrollo. Un estudio reciente sobre el  color de las píldoras y comprimidos halló que la medicación estimulante tiende a presentarse en pastillas rojas, naranjas o amarillas mientras que los antiderpresivos y los tranquilizantes son generalmente azules, verdes o morados.

- La forma del placebo tiene mayor importancia que el color (Estudio sobre el clordiazepóxido, 1970): Las cápsulas del mismo fármaco en la misma dosis eran más eficaces que las pastillas debido a que, en la época del estudio, daban sensación de innovación científica.  

- La vía de administración también tiene su efecto (Comparación de placebos para el dolor en el British Medial Journal; Montgomery y Kirsh, 1996; doctor Alan Johnson en The Lancet): Se ha comprobado que las inyecciones, los rituales, las técnicas científicas modernas y los aparatos eléctricos son más eficaces que las pastilllas  porque suponen una intervención más drástica (inyecciones), más elaborada (rituales) o más innovadora (ultrasonidos de pega y aparatos eléctricos).

- En envase de los comprimidos tiene su propio efecto beneficioso (Branthwite y Cooper, 1981): El envase incrementa los beneficios observados tanto en un placebo como en un fármaco.

- Un remedio más caro “cura” más: Por mucho que diga la teoría farmacológica, está claro que la versión de marca es mejor y puede que, parte de ello, se deba al coste. En un estudio reciente se mostró que un tratamiento analgésico era más potente cuando se decía a los sujetos que costaba 2.50 dólores que cuando se les decía que su precio sólo era de 10 centavos.

- El poder de la cirugía placebo: En 1950 se descubrió que algunos pacientes mejoraban tras una operación placebo y en 1990, una serie de pacientes con marcapasos apagados mejoraron de su afección cardiaca (aunque no tanto como los que los llevaban encendidos).

- Lo que el médico diga y lo que crea tienen un efecto en la curación (Gryll y Katahn; Gracely): Se ha medido en diversos ensayos la influencia que tienen las palabras del doctor así como la forma en la que “vende” las posibilidades del medicamento. Pero no sólo eso,  aunque el doctor no diga nada, lo que sabe puede afectar a los resultados de un tratamiento. Su información se filtra a través de la gestualidad, el énfasis con que se dicen las cosas, los movimientos de cejas y las sonrisas nerviosas.  

- Un diagnóstico placebo puede mejorar los resultados de los pacientes (Thomas, 1987): Dar un diagnóstico placebo con firmeza, confianza y sin vacilaciones produce mejoría en los pacientes. En definitiva, decir que te curas, cura. El doctor Stewart Wolf llevó el efecto placebo hasta el límite demostrando que manipulando las expectativas de las personas se podía lograr que el efecto placebo fuese más potente incluso que las reacciones farmacológicas.
Los terapeutas alternativos suelen acompañar sus tratamientos placebo con diagnósticos placebo o afirmaciones rocambolescas sobre la naturaleza de la dolencia del paciente que sólo puede curarse con algo (propiedades mágicas, energías,etc..) que el terapeuta de turno conoce con exclusividad.

- El valor de la buena relación terapéutica: El resultado de todas las investigaciones que se han hecho al respecto es que los médicos que adoptan una actitud y unas formas amistosas y tranquilizadoras son más eficaces que quienes mantienen un nivel puramente formal. Sin embargo, cada vez es más difícil que un médico pueda sacar beneficio terapéutico del trato con sus pacientes ya que cada vez está peor visto confortarlos llegando a prohibirse suavizar datos o hechos preocupantes. Los médicos se enfrentan a un problema ético: el deber de curar a los pacientes tan eficazmente como sea posible (lo que incluiría un trato tranquilizador) frente a la obligación de no mentirles. Goldacre no critica esta nueva tendencia puesto que las encuestas muestran que los pacientes quieren que sus médicos les digan la verdad sobre los diagnósticos y los tratamientos, pero hace notar la forma tan chocante en la que se ha pasado de un extremo al otro. También apunta que este poder de deslumbrar a los pacientes con palabrería y explicaciones de pretendida cientificidad es la que están adoptando los terapeutas alternativos.

- Es posible condicionar los sistemas inmunológicos de diversas especies (incluidos los humanos) para que respondan a los placebos: Se ha demostrado que la “versión” placebo de un medicamento real puede inducir los mismos efectos que éste en el cuerpo, no sólo en seres humanos, sino también en animales.

- El efecto placebo, por tanto, varía según las culturas y las sociedades. Moerman entiende el efecto placebo como una “respuesta del significado profundo”, es decir, como “los efectos psicológicos y fisiológicos del tratamiento de las enfermedades”.  En sus investigaciones encontró que influía más el terreno cultural que el farmacológico puesto que la misma medicina pasó a ser menos eficaz a medida que se fueron introduciendo otras nuevas. Parece que la introducción de los nuevos deteriora la fe médica en los primeros. Un placebo occidental actuaría de forma diferente en países africanos con escasa infraestructura sanitaria debido a la necesidad que sienten por la medicina occidental.

A partir de todo lo que hemos aprendido sobre los placebo, Goldacre nos lleva a una reflexión personal. Tanto nosotros como el personal médico tendemos a pensar de modo peyorativo que si el dolor de una persona responde bien a un placebo, quiere decir que “todo estaba en su cabeza” y exceptuarse a uno mismo es un error puesto que  todos respondemos al placebo.

LA PARADOJA DE LOS TERAPEUTAS ALTERNATIVOS RESPECTO AL EFECTO PLACEBO

Goldacre no entiende por qué los terapeutas alternativos no asumen que sus rituales han sido construidos a lo largo de muchos siglos de ensayo y error con el objeto de obtener la mejor respuesta de placebo posible. Para él eso es mucho más fascinante que las descabelladas ideas que pretenden justificar sus remedios pseudocientíficos. No deja de ser sorprendente que sean tan mecanicistas y atribuyan la curación únicamente a la mecánica de sus intervenciones sin reconocer el poder de la relación con el paciente ni al ceremonial desplegado.

¿UN PLACEBO ÉTICO?

Entrando de lleno en el campo de las pseudociencias, el uso del placebo implica dilemas éticos. Goldacre se pregunta si una medicina pseudocientífica es un timo si sólo funciona como placebo. Desde el pragmatismo podríamos considerar el valor de un tratamiento valorándolo en su contexto. En muchas ocasiones las personas recurren a la pseudociencia cuando la medicina tiene poco que ofrecer y administrar una pastilla de azúcar con precaución y con el mínimo nivel de engaño puede ser mejor que pasar por un montón de tratamientos médicos que, como mucho provocarán efectos secundarios. 

El problema, que no se tiene en cuenta en muchas ocasiones, es que la homeopatía también puede tener efectos secundarios inesperados. Para empezar fomenta la peligrosa creencia de cosas que no están respaldadas por pruebas y también puede llevar a la medicalización de los problemas. Además, los homeópatas denigran la medicina convencional porque las encuestas muestran que haber sufrido una experiencia decepcionante con la medicina convencional se correlaciona con la elección de las terapias alternativas. Esta infravaloración de la medicina convencional la llevan al extremo de recomendar que no se la administren con los riesgos para la salud que ello conlleva (caso vacuna triple vírica, caso malaria). 

Por tanto, según el autor, aun cuando sea concebible cierta utilidad para un placebo ético, los homeópatas han demostrado con creces que carecen de la madurez y de la profesionalidad necesarias para proporcionarlo.  Lo que no comenta Goldacre es si hay otra manera de administrar placebos que no sea a partir de la homeopatía. En mi modesta opinión, en ocasiones focaliza demasiado su discurso en torno a la homeopatía cuando podría generalizarlo a muchas otras terapias alternativas.
“Una idea inteligente, sin duda, sería sacar partido de las investigaciones que hemos visto, pero únicamente en el sentido de perfeccionar aquellos tratamientos que realmente actúan mejor que el placebo, y de mejor atención sanitaria sin engañar a nuestros pacientes.”

CUESTIONES A DEBATIR

Las preguntas que quiero plantearos tras la lectura del capítulo son las siguientes:
1. ¿Creéis que la gente dispone de suficiente información sobre el efecto placebo? ¿Más información les haría comprender mejor el “amimefunciona”?
2. ¿Puede tener alguna repercusión la información sobre este efecto? ¿Podría llevarles a creer que el poder de la mente basta para curarse? ¿Se os ocurren más consecuencias?
3. ¿Sois consientes de haber experimentado en alguna ocasión el efecto placebo?
4. ¿Qué opináis sobre el “placebo ético”? ¿Existen algunas ocasiones en las que lo administraríais? ¿Informaríais de ello al paciente?

DEBERES PARA ENRIQUECER LA TERTULIA
- "Efecto Placebo" en Universo Paralelo ()
- "El efecto placebo, ¿sugestión o timo?" en Entre probetas ()
- "El efecto placebo y el señor Enero" de José Ramon Alonso ()
- "El mareo y el beso de Lord Nelson" de José Ramón Alonso ()
- "Efecto nocebo: la otra cara del placebo" - ResearchGate
- EMEA/CPMP POSITION STATEMENT ON THE USE OF PLACEBO IN CLINICAL TRIALS WITH REGARD TO THE REVISED DECLARATION OF HELSINKI
- The Functional Neuroanatomy of the Placebo Effect
- Placebo Effects: Biological, Clinical and Ethical Advances
- "Understanding the placebo effect from an evolutionary perspective. Evol. Human Behav." de P.C. Trimmer, J.A.R. Marshall, L. Fromhage, J.M. McNamara, A.I. Houston  

sábado, 31 de enero de 2015

Mala Ciencia: 4) La homeopatía

He tenido la suerte de poder elegir el tema que por mis estudios y experiencia conozco en profundidad (estudios clínicos) y algo que deseo desmontar por encima de todo, la homeopatía, o como en muchos casos vender azúcar haciendo creer que el dinero gastado en ese azúcar te va a devolver la salud. Vamos a resumir y a sacarle jugo a este estupendo capítulo 4 del libro "Bad science".

Lo cierto es que la primera fase del autor es "Vamos a lo serio", y así considero que es, porque si bien los capítulos anteriores eran una especie de introducción al mundo de las pseudociencias en capítulos muy cortos, en este caso se mete con aquella pseudociencia, la homeopatía, que mayor éxito a nivel mundial tiene, con muchas empresas ganando verdaderas fortunas a costa del engaño o del desconocimiento de la sociedad general. Y es que la clave para evitar el engaño es la educación.

¿En que consiste la homeopatía? Os vais a sorprender, yo ya conocía la metodología pero no que se llegara a tal nivel de exageración. 

La homeopatía surgió a finales del siglo XVIII, donde la medicina dejaba mucho que desear y personas que se autodenominaban doctores podían inventarse tratamientos sin apenas pruebas de su eficacia. En tal marco histórico la homeopatía que ideó Samuel Hahnemann pudo cobrar sentido, pero lo increíble es que lo siga teniendo a día de hoy. Para mí es lo mismo que si a cada persona que se le detecta un desorden mental se le extrajeran todos los dientes, amígdalas, etc, como se hacía antes, pensando que la fuente era una infección procedente de algún sitio.

Atención a la lógica de la homeopatía: El primer producto de Hahnemann fue la corteza de cinchona. Ingirió dosis elevadas de corteza de cinchona y sufrió síntomas que el mismo decidió que eran los de la malaria. Hahnemann dijo que como los síntomas que producía ingerir corteza de cinchona eran similares a los de la malaria, una dosis muy bajas de corteza de cinchona, curaría los síntomas de una malaria real. "Lo afín cura lo afín" es el primer principio de la homeopatía y el primer principio totalmente ilógico de esta.

Hahnemann decidió (el autor usa esa palabra para remarcar que lo hacía todo sin pruebas) que diluyendo el principio activo se potenciaba su capacidad para curar síntomas (¿pero este señor quiere curar síntomas o enfermedades?) y además se reducían los efectos secundarios. Esto último es cierto porque a menor dosis menor efecto, pero tanto del bueno como del malo, así que si la corteza tenía algún efecto, lo pierde si se diluye tanto.

Atención al procedimiento mágico de la homeopatía. El producto debe sufrir sucusión "a cada dilución, el recipiente de vidrio que contenga el remedio debe ser agitado con diez vigorosas sacudidas contra «un objeto duro, aunque elástico»". Hoy en día sigue realizando la sucusión, esas diez sacudidas. Han pasado 400 años y para esta ciencia no ha pasado ninguno, ¿cómo puede hoy en día con todas las regulaciones existentes permitir algo que no es capaz de demostrar nada?

El problema de la dilución

La parte del capítulo que más me sorprendió. Quiero añadir la siguiente información antes de explicarlo: En farmacología todo se basa en un sistema de receptores y ligandos, para que un producto realice una función debe ser capaz de unirse a un número de receptores amplio, de ahí las dosis de los medicamentos que normalmente ingerimos. Pues bien, en homeopatía la dilución típica es 30C. Esto significa que la sustancia original ha sido diluida a razón de una gota entre cien, el resultado de esa dilución ha vuelto a ser diluido a razón de una gota entre cien, y así sucesivamente hasta completar treinta rondas de dilución.

Según la sociedad de Homeópatas del Reino Unido, «30C contiene menos de una parte por millón de la sustancia original». Eso sería una dilución de 1/1000000 cuando realmente 30C es    1/1.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000,

El menos de una parte por millón es en realidad «una parte por millón de millones de millones de millones de millones de millones de millones de millones de millones de millones». Ni si quiera los homeópatas son conscientes de lo mucho que se diluyen los compuestos con esa metodología, algo muy fácil con un conocimiento muy base de química, pero ni eso.

"Para dotarnos de cierta perspectiva, sepan ustedes que en una piscina olímpica sólo hay unas 100.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 moléculas de agua en total. Ahora imagínense una esfera de agua con un diámetro de 150 millones de kilómetros (la distancia entre la Tierra y el Sol). Se tardan ocho minutos luz en recorrer esa distancia. Pues bien, piensen en una esfera de agua de ese tamaño con una sola molécula de otra sustancia en ella: eso es una dilución de 30C." Vamos, que ingiriendo pocos ml de una sustancia homeopática no es posible que el compuesto interaccione con ningún receptor, porque no habrá compuesto. Sin interacción ligando-receptor no hay efecto. Una farsa. 

Y existen soluciones de 200C y mayores...

Los homeópatas se defienden cuando se les indica que es imposible que un compuesto tan diluido (vamos, que no hay compuesto más que agua y excipientes) haga efecto. Dicen que el agua tiene memoria. "La molécula de agua va a ser deformada por una enorme molécula de árnica hasta el punto de dejar en ella una abolladura o «marca sugestiva»" y el argumento que más me ha gustado que lo desmonta, aparte de todos los estudios que han demostrado que esa memoria no existe, es el siguiente: "Si el agua tiene memoria, como afirman los homeópatas, y si una dilución 30C sirve para surtir efecto, entonces, tras tantos millones de años, el agua del planeta debe de constituir ya una dilución homeopática curativa de todas las clases de moléculas existentes en el mundo". "¿Cómo sabe una molécula de agua cuándo tiene que olvidarse de todas las demás moléculas que ha ido conteniendo con anterioridad? ¿Cómo sabe tratarme un hematoma gracias a su memoria del árnica, y no por el recuerdo que conserve de las heces de Isaac Asimov? Una vez escribí sobre esto en el periódico y un homeópata presentó una protesta ante la Comisión de Quejas sobre la Prensa. Lo que importa no es la dilución, dijo, sino la sucusión. Hay que golpear el frasco de agua diez veces con brío."

El resto del capítulo Goldacre se dedica a demostrar que los estudios clínicos no han podido probar que la homeopatía produzca mayor efecto que el conocido como efecto placebo. El efecto placebo es aquel efecto que sentimos y que no es producido por el principio activo del medicamento, sino porque esperamos que al ser un medicamento este nos va a curar, y nuestra capacidad mental de sugestión puede llegar a hacernos sentir mejor. Hay estudios clínicos que muestran erróneamente que el efecto homeopático es mayor que el placebo, y por ello Goldacre dedica muchas páginas a hablar sobre la calidad de un estudio clínico, que sean totalmente objetivos y que sean doble ciego. Los estudios clínicos pueden ser open label, ciegos, o doble ciego. En open label el paciente y el médico saben si van a recibir medicamento o placebo. (Normalmente en todos los estudios se compara medicamento vs placebo, salvo en casos donde eso no es moral, como en estudios oncológicos, donde se da el fármaco a probar en comparación con el "standard of care", el fármaco que se da normalmente, ya aprobado). Si ya el paciente sabe que recibe placebo, se pierde la capacidad de sugestión del efecto placebo, además si el médico ve que un paciente está peor y que necesita el medicamento, puede colocarlo en la rama de medicamento, cuando todos los estudios deben ser randomizados, pacientes colocados al azar en cada tratamiento. Usando el doble ciego aseguramos que ni el médico puede interferir en los resultados del estudio y que el paciente no sabrá lo que va a tomar. Se gana en objetividad, los resultados así son válidos, usando otros métodos...no tanto, y todos los que prueban que la homeopatía tiene más efecto que el placebo, están realizados de forma incorrecta.

El resumen se ha alargado pero el capítulo es más largo que los demás y he querido que la gente que no puede leer el libro pueda disfrutar de como Goldacre explica la exageración que es la homeopatía.

Con respecto a la homeopatía yo ya tengo una cruzada personal cuando en cada farmacia que encuentro veo un cartel en grande que informa que en esa farmacia se vende homeopatía. Estupendo, se vende agua con azúcar, ¿necesitabas promover eso? Ya se ha caído en tal nivel de pasividad frente a este tipo de engaño que hasta licenciados en farmacología venden en sus establecimientos agua con azúcar. Dejadme dudar que en la carrera les enseñaran a formular homeopatía, es decir, a golpear frascos de agua que más que memoria tiene Alzheimer.

Me gustaría comentar en el debate las siguientes preguntas, a las cuales creo que por mi forma de expresarme a lo largo del resumen, ya conocéis mi respuesta.

  1. ¿Porqué se sigue permitiendo comercializar algo basado en teorías ilógicas, sin ningún fundamento, sin ningún efecto, y de lo que se están forrando muchas empresas? Es un timo en toda regla, ¿porque nadie lo detiene?
  2. ¿Porqué la homeopatía tiene tanta libertad y cuando alguien quiere poder vender un producto antitumoral de eficacia probada debe pasar miles de pruebas y más de 10 años de estudios? Es verdad que la homeopatía no hace NADA, ni bueno ni malo, pero está jugando con la esperanza de mucha gente.
  3. Creo que el principal problema de la homeopatía no es cuando se ingiere, sino cuando se decide no tomar un medicamento para tomar homeopatía. Por ejemplo, vi por twitter el caso de una chica de 11 que murió porque tenia leucemia y los padres decidieron tratarla con homeopatía. En este caso la homeopatía si ha hecho algo, quitarle las posibilidades de curación a esta niña. ¿Qué opináis?
  4. ¿Porqué en las farmacias se indica que se vende homeopatía? considero que siendo ese es lugar donde más gente va a informarse y a comprar medicamentos, lo que debería hacerse es todo lo contrarío, una campaña en contra de la homeopatía. Poderoso caballero es don dinero, ¿no creéis?
  5. ¿Cual creéis que es el futuro de la homeopatía en los próximos 10,20,30 años?
  6. ¿Creéis que tiene alguna utilidad real la homeopatía? El efecto placebo también lo puede conseguir una pastilla de sacarina...
Y eso es todo, que me pasaría horas y horas hablando de este tema y eso sería muy pesado para los lectores. 


sábado, 24 de enero de 2015

Mala Ciencia: 3) El complejo Progenium XY


Este tercer capítulo trata de la industria cosmética, y me he visto obligada a reírme de mí misma. Bien, era eso o quemaba el libro. Y como esto último me pareció muy nazi (y ¿¡quién quiere que la comparen con los nazis!?... seguro que me entendéis...), no he tenido otra opción que ser más o menos racional y obviar el ataque que se hace a mi vanidad. 

Qué maravilloso es ir por la vida pudiendo decir con aire altivo: “jamás he caído en esta estupidez”. Yo lo pienso con muchas pseudociencias :). Pues bien, en este caso, me encojo, y con la boca pequeña y susurrando (por si sirve para pasar desapercibido lo que tengo que confesar): que... he caído :(. 

Con esto no quiero decir que me creyera a pie juntillas todo lo que prometían las dichosas cremitas, pero bueno… ¡a mi me funcionan!… ¡uy! ya he tenido que salir con el "amimefuncionismo" (Andreu, te cojo prestada la palabreja).

Pero eso sí, me he venido arriba cuando, agarrándome a un clavo ardiendo, he anotado todo lo que Goldacre decía de positivo sobre esta industria (aviso que, aunque todo lo de esta lista está incluido en el libro, puede haber textos, además de resumidos, algo sesgados):
  • [Goldacre] siente un gran respeto por los fabricantes de cosméticos.
  • Es un sector [el de los cosméticos] altamente regulado.
  • Todas las cremas cumplen con el cometido de hidratar la piel.
  • Algunos de los ingredientes (de los grupos ácidos alfa-hidróxidos, niveles elevados de vitamina C y variaciones de vitamina A) han demostrado fehacientemente que confieren una apariencia más juvenil a la piel. 
  • Otra promesa que cumplen, al menos temporalmente, es la de encoger las arrugas más finas, y lo consiguen tensando la piel. El tipo de ingredientes que permiten esto son las cadenas de proteínas hibridadas.
  • Hay otros ingredientes que producen una ligera quemadura química en la piel, y eso puede dar como resultado una sensación de frescor y brillo.
¿Habéis visto? ¿Habéis visto? (me tenéis que imaginar un poco desesperada, apuntando con el dedo a cada una de estas bondades) ¡No es tan mala como otras pseudociencias!

Sí, vale, también dice que estas empresas biotecnológicas ganan dinero con extravagancias y absurdos, y es eso lo que les hace ser un sector generador de pseudociencia.

Nos enseña cómo podemos hacer nuestras propias cremas hidratantes en casa, y aunque me lo he planteado, ¡no puedo esperarme tres meses para comprobar el resultado!

Y, además, como admite Goldacre, mis cremitas tienen otros ingredientes de los que no puedo disponer en mi cocina, como por ejemplo las del grupo que ha demostrado que confieren una apariencia más juvenil… sí, también dice que están a niveles tan testimoniales (para no producir efectos secundarios indeseados) que duda (sí ¡después de difamar no está seguro el señor!) hasta qué punto son ciertos los resultados que prometen, porque estos estudios son privados.

Pero veamos con detalle lo que le fastidia, al tiquismiquis de Goldacre, de la industria cosmética:
  • Que las investigaciones no sean públicas y completas.
  • Que en su publicidad dejen a un lado las cuestiones técnicas y científicas.
  • Que sus “pruebas” se basen en testimonios subjetivos del tipo “siete de cada diez personas que recibieron muestras gratuitas de la crema dijeron estar satisfechas con los resultados”.
  • Que añadan ingredientes esotéricos con nombres sugerentes que, según el autor, sólo tienen utilidad a nivel publicitario.
  • Que aprovechen una información sumamente teórica sobre el funcionamiento de las células, pero que es altamente improbable que pueda ser aprovechada por esta industria desde el punto de vista que a la piel le es muy difícil absorber ningún ingrediente y que por tanto no pueden afectar a dichas células.
  • Que, por ejemplo, en la publicitada oxigenación de la piel cuando se hace con peróxido, en el dudoso caso que la piel pudiera absorber el oxígeno, argumenta, que nuestro cuerpo simplemente regularía a la baja el suministro de sangre hacia esa parte de la piel, con lo que el resultado final sería bastante inútil. Pero lo más probable es que lo que produzca el peróxido (en concentraciones bajas) sea una ligera quemadura química, lo que posiblemente explicaría esa sensación de frescor y brillo.
  • Que los efectos que el fabricante atribuye a su producto han sido cuidadosamente estudiados para asegurarse de que la etiqueta sea muy sugerente, pero también sin fisuras desde el punto de vista semántico y legal.
Vale… esta lista tiquismiquis es más larga que mi lista de bondades… pero ¡es que las características positivas son lo que necesito!

Después se pone a atacar sólo a los cosméticos de lujo, de los que no puedo dar fe, pero no me creo (por mi experiencia subjetiva) eso de que todas las cremas hacen lo mismo (pues entre las baratas ya no lo hacen, y además, con ello se contradice a sí mismo). Y más tarde mezcla los cosméticos con querer tener un cuerpo saludable. Y lo acaba de rematar con que una de las razones por la que a las “jóvenes atractivas” [sic] no les interesa la ciencia, sea que la industria cosmética transmite la idea de que la ciencia es incomprensible.

Paro de protestar y voy con las cuestiones que me han surgido para empezar a debatir:
  1. ¿Realmente creéis que la industria cosmética, en su totalidad, se la puede calificar de pseudociencia?
  2. ¿Creéis que es lícito que las investigaciones sean privadas? 
  3. La trascendencia desmesurada que le da esta industria al marketing, sobre cualquier otra consideración, es lo que pienso que la hace ser un despropósito ¿Se debería penalizar esta clase de marketing? Y si la respuesta es sí, ¿no creéis que eso sería muy complicado?
  4. ¿Realmente creéis que la industria cosmética puede influir sobre las mujeres para que sientan menos interés sobre la ciencia?
  5. ¿Por qué los hombres no sois un objetivo importante de esta industria?¿Caéis menos en las trampas de su publicidad o es que no sentís la misma necesidad de manteneros jóvenes? 
  6. ¿Seguro que Goldacre no es un misógino que pretende que las mujeres nos convirtamos en viejas decrépitas antes de tiempo? ¿O la falacia del ataque personal o ad hominem no funciona en este blog?... de acuerdo… olvidaros de la cuestión 6 ;).
Aunque ahora sabéis que mi sentido crítico está agujereado (¡qué esperabais de alguien que tiene una bruja como foto de perfil!), espero que por ello no me condenéis al ostracismo :(. Os prometo que suelo ser bastante sensata... sobre todo cuando no me tocan las creencias.  

Aclaración: Quiero hacer constar que estoy de acuerdo con lo que he llamado la lista tiquismiquis de Goldacre. Pero me he querido tomar algunas licencias para caricaturizar la resistencia, reacciones típicas y poco racionales (pudiendo ser estas desproporcionadas) que aparecen en todos nosotros cuando se atacan temas que forman parte de nuestro sistema de creencias. Porque, admitámoslo, de “seres racionales” tenemos poco, pues somos mucho más “seres emocionales”.


Nota: Recordamos que aún quedan muchos capítulos sin dueño para el resumen (sólo el 4 y el 13 están asignados).

miércoles, 21 de enero de 2015

¡Podcast de #TertuliasCiencia!

Sí, como lo lees: estamos probando un nuevo formato para tertulias literarias de ciencia. Quizá adivines que esta locura se me ocurrió en un ataque de radiactividad, y que @2qblog apoyó con bastante rapidez..., proponiendo contactar con el científico de relumbrón @guardiolajavi. Y cuando yo pude organizarme mínimamente y contestar a sus e-mails, fijamos la noche del 20 de enero de 2015 para la "proof of concept". ¿Resultado? Lo puedes escuchar aquí.

A nivel personal creo que cada uno ha detectado en qué cosas le gustaría mejorar, a nivel técnico estamos deficitarios en calidad de sonido (si hay algún experto en la sala, ¡que levante la mano!). Pero como creo que hemos dejado claro: ahora la pelota está en vuestro campo. Si sois comentadores en #Tertuliasciencia, apuntaros de voluntarios para las próximas grabaciones de este podcast, que esperamos que sea un éxito (gracias a vosotros y a nuestro DJ @guardiolajavi), o al menos que aprendamos mucho de este experimento y lo pasemos bien entre todos. Nos leemos y nos escuchamos :D

sábado, 17 de enero de 2015

Mala Ciencia: 2) La gimnasia cerebral


¡Hola a tod@s!

Seguimos con la tercera edición de #TertuliasCiencia y hoy nos adentramos en el segundo capítulo titulado “La gimnasia cerebral” del muy recomendable libro “Mala Ciencia”. En él, Goldacre explica y critica con fundamento diferentes estrategias que utiliza la pseudociencia para hacernos creer que aquello que promete realmente funciona. Para explicarlo, utiliza el ejemplo de la llamada “gimnasia cerebral” (Brain Gym).         

La “gimnasia cerebral” hace referencia a una serie de movimientos y ejercicios patentados que prometen mejorar en niñ@s la habilidad de aprendizaje y ayudar a que el cerebro funcione en su máximo rendimiento. Originariamente, la “gimnasia cerebral” fue desarrollada por el Dr. Paul Dennison en los años sesenta y, a pesar de ser una pseudociencia, en países como Inglaterra, Brain Gym está patrocinada por las autoridades locales y financiada por el Estado y, no os lo perdáis, la formación necesaria para aplicarla cuenta como crédito curricular para el profesorado. Además, Goldacre apunta que es una práctica extendida en miles de escuelas públicas.    

Para asimilar lo preocupante de esta situación reproduzco literalmente un fragmento del libro:

El mismo profesor que explica a sus alumnos que el corazón bombea sangre a los pulmones y, luego, al resto del cuerpo, está contándoles también que, cuando hacen el ejercicio bautizado como Activador de Energía (uno de los movimientos coordinados que propone la “gimnasia cerebral”), se favorece una mayor capacidad de comprensión y de pensamiento racional. Asusta aún más pensar que ese mismo docente estuvo sentado durante toda una clase escuchando y aprendiendo ese tipo de estupideces de boca de un instructor de Brain Gym sin cuestionarlo ni poner en duda sus palabras.  

Los defensores de la “gimnasia cerebral” también tienen una especial obsesión por el agua, ya que aseguran que cuando se retiene un rato en la boca antes de tragarla, se facilita su absorción desde allí hacia el cerebro.

Una vez explicado en qué consiste la “gimnasia cerebral”, en el capítulo se detallan diferentes trampas que utiliza la pseudocienciapara vendernos sus productos. Una de ellas es el abuso del lenguaje científico para intentar confundir a la gente. La clase de jerga científica que utiliza la “gimnasia cerebral” es del tipo: “aumento de la oxidación” o “formación reticular”. Este hecho se basa en que las personas nos creemos más fácilmente las explicaciones falaces cuando éstas se acompañan de terminología neurocientífica, que es meramente decorativa e irrelevante para la lógica de la explicación. Es decir, nos resultan más satisfactorias las explicaciones con la información neurocientífica, aunque ésta sea irrelevante y fraudulenta. Para explicar este fenómeno, Goldacre menciona que las personas tendemos a creer que las explicaciones más largas son las más propias de los expertos. Además, cuando se nos presentan detalles relacionados (aunque irrelevantes) como parte adicional de un argumento, éstos desvían nuestra atención y dificultan que recordemos el concepto principal. Por otro lado, no sabemos muy bien el motivo, pero las explicacionesdel mundo de tipo reduccionista nos resultan más elegantes.   

Goldacre comenta que los ejercicios y descansos que propone la “gimnasia cerebral” en si mismos son buenos para los estudiantes en el sentido que los consejos que ofrece este método son sensatos: tomar un descanso de ejercicio para ayudar a concentrarse y beber abundante agua. Lo que sí ataca el autor es la pseudociencia subyacente a la “gimnasia cerebral”. La ciencia que usan para justificar el método Brain Gym no se fundamenta en ninguna evidencia y es completamente superflua en todos los sentidos excepto en el comercial. De esta forma, recomendaciones como la de beber agua de vez en cuando e introducir descansos para hacer algo de ejercicio que deberían estar al alcance de todo el mundo, se promocionan bajo un producto único y protegido por un copyright: Brain Gym®. Goldacre termina el capítulo reivindicando que el conocimiento científico es gratuito y pertenece al dominio público. También pone el ejemplo del “nutricionismo” como la corriente que hace descansar en los nutrientes aislados las propiedades que tienen los alimentos en su conjunto, sin tener en cuenta que el valor de un alimento se basa en el conjunto de nutrientes que contiene. Añado que aunque el “nutricionismo” no sea una disciplina científica seria, esto no significa que no existan los nutricionistas. En nuestro país el grado en Nutrición Humana y Dietética es una carrera universitaria de 4 años de duración y los profesionales que se dedican a ello son los Dietistas-Nutricionistas. Lo que está claro es que la nutrición y la alimentación han entrado en un caos, al igual que otras disciplinas científicas. Al margen de la charlatanería nutricional, tengamos claro que lo que debería hacer una persona normal y corriente para comer de manera saludable es lo que Michael Pollan publicó en su novela “El detective en el supermercado”: “Coma comida. No demasiada. Plantas en su mayor parte”.

A raíz de este capítulo, abro el debate científico con las siguientes preguntas:
  • ¿Por qué adornar las explicaciones  con información (neurocientífica) fraudulenta nos seduce a las personas a creer que se nos ha dado una explicación científica aunque no sea cierto? ¿Influye en ello nuestro nivel de conocimiento y bagaje formativo?
  • La sociedad en general tiene respeto ante la ciencia. ¿Cómo podemos motivar a la gente para que sea más escéptica y crítica frente a las noticias que cada día nos bombardean los medios de comunicación?
  • ¿Quién debe divulgar ciencia?
  • ¿La gente que divulga nos representa dentro de nuestra profesión? ¿Esto puede cambiar la imagen que tiene la sociedad sobre la profesión?
  • ¿La falta de sentido común por parte de la gente creéis que influye en que determinados colectivos se atrevan a vendernos productos cada vez más absurdos y sin rigor científico? ¿Qué soluciones creéis que serían las más oportunas?

Desde mi punto de vista, ante cualquier argumento que nos presenten debemos ser principalmente escépticos. Termino con un fragmento de un inspirador poema de Bertolt Brecht:
¡No te dejes convencer!
¡Compruébalo tú mismo!
Lo que no sabes por ti, no lo sabes.

¡Muchas gracias a tod@s!

Saludos,
Andreu Prados-Bo

PDT. Recuerda que si te apetece resumir algún capítulo, debes comunicarlo.

A la derecha tienes el calendario donde aparecen los que tienen "dueño".

sábado, 2 de agosto de 2014

Una breve historia de casi todo: 30) Adiós


Hola a todos y a todas.

Lo primero es el resumen del último capítulo, porque luego me voy a poner pesado y lo mismo no tenéis ganas de leer el tostón que os voy a colocar. Pienso hacer un pequeño resumen de esta edición, un homenaje a todos (espero no haberme saltado ninguno y que ninguno se sienta ofendido) y un ¿y ahora qué?
Sinceramente, me he quedado impresionado por la cantidad de gente que se ha implicado en esta 2º edición de #TertuliasCiencia. Por cierto, yo no soy tan espectacular como @Ununcuadio, así que ¡no esperar gran cosa!

El resumen del capítulo.

Deciros que no he entendido muy bien lo que pretende Bryson con este capítulo.
Si su idea era que nos diéramos cuenta de cómo somos y que nos planteáramos qué será de nosotros, creo que se ha quedado corto hablando solo de que somos la mayor especie invasora que ha habido sobre la Tierra.
Creo que debería de haber hablado también del consumismo bestial que realizamos. De hecho creo que él mismo se dio cuenta, y por eso, en “Una MUY breve historia de casi todo” (versión juvenil del libro) aparecen fotos de la contaminación... en las hojas reservadas a ese capítulo. Os adjunto fotos para que lo leáis si os apetece.








 
Por cierto, para abordar ese objetivo os recomiendo otra vez “Home”. No voy a hablar más de esa película porque ya lo hice en capítulos anteriores.

Y ahora el resumen. Os advierto que va a ser corto.

Empieza con el sinsentido de la desaparición del dodo (se les mataba por puro entretenimiento). Ocurrió en la misma época en que se escribían los Principia de Newton. “Lo mejor y lo peor del ser humano siempre han convivido juntos”.

Después nos indica la gran cantidad de especies animales que han desaparecido desde que existimos y resalta que la casi totalidad de las especies de gran tamaño terrestres ya no están. Esa desaparición sin duda nos es beneficiosa en la actualidad pero ¿tenía algún interés en la prehistoria? (buena pregunta la que se formula Bryson). El autor nos habla de la sexta extinción, por ello quizás os apetezca oír este podcast de Ideomica “entrevista de Luis Quevedo a Rodolfo Dirzo” que se publicó hace poco en Naukas.

Seguidamente nos cuenta que Tim Flannery y Peter Schouten, en la década de los noventa del siglo pasado, se pasaron cuatro años intentando recopilar toda la información de los animales que se han extinguido desde que documentamos estos hechos. El resultado es un extraordinario libro “A Gap in Nature”

En ese contexto nos cuentan la historia del gato del farero. Y yo no pude dejar de acordarme de la charla que dio @Txemacg donde nos contó la misma historia, de paso nos contó algo que no nos cuenta Bryson: “después de nosotros, la mayor especie invasora que existe ha sido el gato”, sin duda los amantes de los gatitos pensarán que ellos también son capaces de lo mejor y de lo peor.

Y en ese momento vuelve a la idea del principio del capítulo, preguntándose lo intrigante y desconcertante qué es que al mismo tiempo “la gente que estaba más profundamente interesada por el mundo de las cosas vivas resultase ser la que más las extinguiese”. Y nos pone un ejemplo: Lionel Walter Rothschild, personaje que sin duda es digno de un libro entero.

Y dándole vueltas a esa idea llega al final de capítulo y del libro afirmando: “hemos sido elegidos, por el destino, por la Providencia o como quieras llamarle. Somos, al parecer, lo mejor que hay. Y podemos ser todo lo que hay. Es una idea inquietante que podamos ser el máximo logro del universo viviente y, a la vez, su peor pesadilla”.

Y para el debate propongo continuar con el debate del capítulo anterior, porque en el fondo preguntaba lo que creo que nos tenemos que preguntar aquí ¿qué futuro nos espera?

La 2º edición de #TertuliasCiencia

Desde mi punto de vista ha sido un éxito, más de 30 personas (entre los que resumen y comentan) han colaborado para sacar adelante este proyecto. Han sido más de 600 comentarios repartidos en las 30 entradas (resúmenes de los capítulos) que tiene el libro. Hemos tenido alrededor de 7500 visitas pero, lo más importante a mi juicio ha sido disfrutar de vuestra compañía y aprender (en su más amplia acepción: aprender Ciencia leyendo el libro y los comentarios; aprender a ser persona “tertuleando”, aprender…).

Además, opino que la elección de "Una breve historia de casi todo" fue buena (aunque se que algunos no pensáis igual, pero en la diferencia de pareceres está el enriquecimiento personal). ¿Por qué opino así? Porque hemos aprendido un mogollón del estilo de Bryson y porque es admirable como ha podido tratar tantas ramas de la Ciencia. Por otro lado creo que hemos aprendido ha admirar más aun la figura de los traductores (tenemos el defecto de solo reconocer/disfrutar/alabar... las cosas buenas que tenemos cuando no las tenemos, jajaja...).

Y añado una cosa más. Es genial que, pese al “esfuerzo” que nos supone leer coordinadamente y comentar, lo sigamos haciendo. Y es genial que todos los que nos hemos manifestado valoremos positivamente el proyecto (tanto los que son más activos como los que solo aparecen cuando pueden).

Los agradecimientos.

Gracias a todos por pasaros por aquí. Gracias a los que nos leéis, gracias a los que comentáis y gracias a los que resumís. Lo más importante de este proyecto es aprender disfrutando, y eso lo hacemos leyendo todos juntos un libro.
Cada uno lo hace como quiere, aunque si os gusta la idea os recomiendo que comentéis porque ¡cualquier comentario es bien recibido (si es educado) y además nos enriquecen a todos los nuevos puntos de vista!
Resumir no es tan complicado, por eso también os animo a que lo hagáis, pero si lo que deseáis es simplemente leernos, también sois bien recibidos.

· Gracias a @jlmgarvayo por hacer el primer capítulo (y un post de presentación de la 2º edición), también otros capítulos intermedios y el antepenúltimo y penúltimo capítulos (en su blog está desarrollando una serie, os recomiendo que la visitéis, que precisamente trata sobre esos dos capítulos).

· Gracias a @Acc_Science que, junto con José Luis, ha sido de los más activos en participar. Con el fin de ir “atando” la siguiente edición, le hemos propuesto (lo hemos hablado entre algunos) que sea él el que resuma el primer capítulo del próximo libro. Obviamente, si no puede o ve más conveniente otra cosa (por las razones que sean), #NoProblem!
Creemos que es una buena idea que, el más activo en una edición, sea el responsable de empezar la siguiente.

· Gracias a @estapillao porque siempre está ahí para resumir cuando ninguno os habíais presentado (había veces que le avisaba los viernes por la tarde/noche).
También ha ayudado en estas labores @deibitbanon; desde el principio me dijo que si no había nadie que le avisara, pero esta edición ha dispuesto de menos tiempo ;-)

· Por supuesto gracias a @Ununcuadio, que está liada (y más liada) pero que siempre se pasa por aquí y echa una mano en todo lo que puede. Además ella presentó el proyecto en Naukas http://naukas.com/2014/01/19/tertuliasciencia/y es una de las fundadoras.

· Ya que estamos con las reseñas, agradecemos a “Kítaro (Onda Regional de Murcia)” http://bitacoradeunprofesordeciencias.blogspot.com.es/2014/01/autobombo-no-evaluacion-externa-asi.htmly a “Pa ciencia, la nostra (VOS)” http://www.ivoox.com/pa-ciencia-nostra-vos-11-audios-mp3_rf_2726796_1.htmlque en sus programas radiofónicos difundieran el proyecto.

· Gracias a los que, aun sin participar activamente en #TertuliasCiencia, cuando se les ha dicho si podían resumir por saber mucho sobre esa materia, se han mostrado encantados: @ikutram, @nchazarra, Alexis Hidrovo, @microbioblog y @ManoloSanchezA

· Entre los nombres anteriores falta gente que ha resumido y que desde la primera edición son de la familia: @carvaser, @DivuLCC, @Cuantosycuerdas, @cuantozombi, @mmge2009 y @marga_beas.

· Otros que solo han comentado, pero sus aportaciones siempre han sido enriquecedoras, han sido @Sergio_Pomares, @letras_ciencia, @guardiolajavi, Epicureo, Guillermo Carvajal F., @lauramorron, @profeFQ, @profedeciencia, @ageologicas, @alteruter, @DaniEPAP, @antineutrina, @Txemacg, @molinos1282, @CEAmbiental, @copepodo y @MimiMandril hasta el momento.

· Y gracias a los que nos leéis, estáis invitados a comentar/resumir cuando queráis (ni cerramos los comentarios ni pensamos dejarlo en este libro).

Lo dicho, gracias a todos por participar.

¿Y ahora qué?

Toca descansar, ¡pero para pensar! Y no solo algunos, ¡tenemos que pensar todos los que queramos que el proyecto siga vivo!

Veamos, mi propuesta es que a finales de septiembre nos “reunamos virtualmente” y hagamos una tertulia sobre #TertuliasCiencia. Yo, para ir abriendo el apetito, os propongo tres reflexiones:
· Pensemos que libro nos apetece, y pensemos si se adapta a #TertuliasCiencia
· Pensemos cuando sería la mejor fecha para retomar el proyecto.
· Pensemos como mejorar la asignación de resúmenes y el formato en general.

Pero aquí no acaba la cosa. #TertuliasCiencia sois vosotros, luego… ¡no dudéis en hacer otras muchas cosas con el blog!:
· Hace un año un grupo de tertulianos intentó lanzar “Practicando” (experimentos compartidos); no cuajó pero la idea es buena y quizás algún día alguien la retome.
· Por otro lado me ha dicho un pajarito que algunos estáis intentando abrir nuevos caminos para la divulgación usando tanto el material como el blog ¡bienvenidos sean todos los proyectos! Estad atentos a @jlmgarvayo ;-)
· Yo tengo una idea. Os la comento.
Si alguno de vosotros quiere leer un libro X, y al comentarlo por twitter se le une otra persona y deciden que podrían comentarlo quedando on-line, pueden usar este blog para hacer esas tertulias (y así todos curioseamos sobre lo que están diciendo, y quizás incluso nos metamos a comentar algo). Yo creo que el blog se puede adaptar fácilmente para este menester (por ejemplo, una entrada presentando el libro y quienes impulsan la iniciativa, y después ¡a comentar sin límite mientras se está leyendo!). Os invito a probarlo si os apetece.

Bueno, yo ya no se que más decir. #TertuliasCiencia es vuestro, me ha tocado hacer el último resumen de la 2ª edición y espero sinceramente que hayáis disfrutado con el proyecto tanto como yo.